sábado, 1 de septiembre de 2012

COMPETENCIAS EN EDUCACIÓN BÁSICA


“El encuentro cálido subjetivo y humano de dos personas es más eficaz para facilitar el cambio que el conjunto más perfecto de técnicas derivadas de la teoría del aprendizaje o del conocimiento operante”
 Carl Rogers.
El enfoque de competencias en el que se fundamentan los programas de los diferentes niveles educativos y el Plan 2011 en el que se concreta la articulación de la Educación Básica, responden a las recomendaciones que organismos internacionales realizan para que los sistemas educativos mundiales estén acordes a la sociedad del conocimiento y nuestro sistema educativo mexicano no es la excepción, esto conlleva a que el personal docente responda a estos desafíos y por ello debe desarrollar competencias profesionales que le permitan transformar sus prácticas pedagógicas, para el personal directivo y asesores técnico pedagógicos implica revalorar su función, en un nuevo rol académico donde la asesoría y tutoría se vuelven relevantes, entendiendo a la asesoría como  un proceso de acciones sistematizadas promovidas por las figuras directivas y asesores pedagógicos en un determinado contexto, con las asesoría se sensibiliza a quien la recibe en un ambiente de colegas y de manera horizontal, se reflexiona sobre la propia práctica que sea congruente con los principios pedagógicos que sustentan el Plan 2011. La tutoría es un acompañamiento más cercano al docente en estos procesos ambos aprenden, para esto deben ser capaces de seleccionar, organizar, y desarrollar actitudes críticas y valoraciones humanas en las relaciones pedagógicas con el colegiado de escuela, en interacción con sus pares en experiencias de su práctica cotidiana.
En los fundamentos filosóficos del enfoque de competencias, se señala que todo ser humano debe potencializar al máximo sus potencialidades y se basa en los cuatro pilares para la educación de este milenio que propone Delors  (UNESCO,  1997):  aprender  a  conocer,  aprender  a  hacer,  aprender  a convivir y aprender a ser. En este plano quiero destacar que para promover un desarrollo humano Carl Rogers enuncia 4 actitudes que considera necesarias y son: congruencia, aceptación,  consideración propia y empatía. También implica el desarrollo de competencias se trata de aquellas en que el docente, directivo y asesor pedagógico aprendan y enseñen a ser más humanos en la relación pedagógica con los niños y los jóvenes para que logren los aprendizajes esperados, los estándares curriculares y las competencias para la vida: Competencias para el aprendizaje permanente, para el manejo de la información, para el manejo de situaciones, para la convivencia y  para la vida en sociedad,  es un referente para centrar el aprendizaje en los alumnos que cursan la educación básica, las competencias no se culminan en el tránsito educativo sino que se siguen desarrollando a lo largo de la vida del ser humano.
La educación sustentada en un enfoque de competencias deber ser congruente con el sustento legal, filosófico, social, nacional que se fundamenta en el artículo tercero constitucional de lograr el desarrollo integral del individuo, significa revalorar la persona en todas sus potencialidades esto nos va a servir para ser mejores personas en que se desarrollen competencias para un mejor desempeño en su vida y a lo largo de ésta. Teniendo como referente que Una Competencia es la capacidad de responder a diferentes situaciones, e implica un saber hacer (habilidades) con saber (conocimiento, así como la valoración de las consecuencias de ese hacer (valores y actitudes)” Plan 2011.
Desde mi punto de vista una competencia es la responsabilidad de ejercer una  acción con  desempeño idóneo e integral del ser humano.
El término competencia proviene del mercado laborar y se entiende como lo competitivo, preparase mejor para competir. La misma etimología de competencia, parece describir el sentido profundo de este enfoque. Competencia, proviene del verbo latino –peto, es, ere– que significa pedir, ir en busca de algo, tratar de llegar a un lugar o situación, tratar de conseguir algo, echarse sobre algo, volar, atacar; a este verbo se le añade una preposición cum, que significa compañía, acompañamiento, cerca de y que al castellano pasó como la preposición con, que genera la idea de establecer  acción conjunta
La competencia, conceptualizada a partir de su sentido etimológico, es una exigencia impuesta a un sujeto, exigencia que proviene de fuera: se refiere a “algo” que es solicitado que cumpla una persona, “o cosa”, por alguien ajeno al sujeto mismo. De ahí que el vocablo tenga como uso una expresión de rivalidad, disputa o contienda; sin embargo en la educación toma la que se deriva del latín competere, que quiere decir te compete. Es decir no basta con tener conocimientos hay que saber usarlos con responsabilidad y por consiguiente retomo textualmente de la lectura de acepciones "El cambio de competitividad por competencia posiblemente daría a los seres humanos el factor clave para integrar los valores que en un futuro pueden definir a la humanidad". "Cuando se es competente, ya no se ha de competir".
Es importante señalar los aportes que el enfoque de competencias tiene en la perspectiva de los niños y jóvenes entonces debemos reflexionar el tipo de ser humano que queremos formar, dado que tenemos que tener una visión de que sociedad queremos para nuestros descendientes, entonces es importante señalar los grandes desafíos que esto aporta, y preguntarnos ¿hacia dónde dirigir la educación para formar verdaderos seres humano en el siglo XXI? Y ¿cómo transitar de lo tradicional a la modernidad, como insertar en un enfoque de competencias, una cultura en valores, igualdad de oportunidades en un mundo globalizado? Estos cuestionamientos y la lectura de los textos cambian mi perspectiva del significado de competencia es un nuevo paradigma educativo y debemos darle la  tendencia humanista si queremos preservar la propia humanidad y la  premisa de “el ser” y no sólo  “el saber y tener”. 
Por último es importante señalar que el enfoque tradicional y el de competencias si existen diferencias de una pedagogía centrada en el contenido pasamos a una en donde los aprendizajes deben ser centrados en los alumnos, de un rol del maestro expositor a uno de guía, orientador, enlace, de un papel pasivo del estudiante a uno activo en la construcción de su propio aprendizaje de tal manera que debemos cambiar concepciones y dar uso a las tecnologías de la información y la comunicación para  fortalecer la práctica docente, de asesoraría y directiva según corresponda. El ideal educativo en el enfoque de competencias es prepararles para desempeñarse en la vida diaria y que resuelvan problemas que se les presente. Transitar de contenidos memorísticos a los indicadores de logro  de los programas en cada nivel que se traducen en aprendizajes esperados y los estándares curriculares. Pasar de una evaluación centrada en los resultados importa sólo la calificación numérica a una evaluación formativa en la que los procesos también son importantes y que se da de manera permanente partiendo de una evaluación diagnóstica y también se considera la evaluación1 sumativa, por los momentos en que se realizan y por los participantes es la autoevaluación (valoras sus propios procesos de aprendizaje; coevaluación ( valorar los procesos de sus compañeros y aprender juntos) y la heteroevaluación dirigida y aplicada por el docente para valora su práctica docente.

1Plan de Estudios 2011.

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