“El encuentro cálido
subjetivo y humano de dos personas es más eficaz para facilitar el cambio que
el conjunto más perfecto de técnicas derivadas de la teoría del aprendizaje o
del conocimiento operante”
Carl Rogers.
El enfoque de competencias en el que se
fundamentan los programas de los diferentes niveles educativos y el Plan 2011
en el que se concreta la articulación de la Educación Básica, responden a las
recomendaciones que organismos internacionales realizan para que los sistemas
educativos mundiales estén acordes a la sociedad del conocimiento y nuestro
sistema educativo mexicano no es la excepción, esto conlleva a que el personal
docente responda a estos desafíos y por ello debe desarrollar competencias
profesionales que le permitan transformar sus prácticas pedagógicas, para el
personal directivo y asesores técnico pedagógicos implica revalorar
su función, en un nuevo rol académico donde la asesoría y tutoría se vuelven
relevantes, entendiendo a la asesoría como un proceso de acciones sistematizadas
promovidas por las figuras directivas y asesores pedagógicos en un determinado
contexto, con las asesoría se sensibiliza a quien la recibe en un ambiente de
colegas y de manera horizontal, se reflexiona sobre la propia práctica que sea
congruente con los principios pedagógicos que sustentan el Plan 2011. La
tutoría es un acompañamiento más cercano al docente en estos procesos ambos
aprenden, para esto deben ser capaces de seleccionar, organizar, y desarrollar
actitudes críticas y valoraciones humanas en las relaciones pedagógicas con el
colegiado de escuela, en interacción con sus pares en experiencias de su
práctica cotidiana.
En los fundamentos filosóficos del
enfoque de competencias, se señala que todo ser humano debe potencializar al
máximo sus potencialidades y se basa en los cuatro pilares para la educación de este milenio que
propone Delors (UNESCO,
1997): aprender a
conocer, aprender a
hacer, aprender a convivir y aprender a ser. En este plano
quiero destacar que para promover un desarrollo humano Carl Rogers enuncia 4
actitudes que considera necesarias y son: congruencia,
aceptación, consideración propia y
empatía. También implica
el desarrollo de competencias se trata de aquellas en que el docente, directivo
y asesor pedagógico aprendan y enseñen a ser más humanos en la relación
pedagógica con los niños y los jóvenes para que logren los aprendizajes
esperados, los estándares curriculares y las competencias para la vida: Competencias
para el aprendizaje permanente, para el manejo de la información, para el
manejo de situaciones, para la convivencia y para la vida en sociedad, es un referente para centrar el aprendizaje
en los alumnos que cursan la educación básica, las competencias no se culminan en
el tránsito educativo sino que se siguen desarrollando a lo largo de la vida
del ser humano.
La educación sustentada en un enfoque de
competencias deber ser congruente con el sustento legal, filosófico, social,
nacional que se fundamenta en el artículo tercero constitucional de lograr el
desarrollo integral del individuo, significa revalorar la persona en todas sus
potencialidades esto nos va a servir para ser mejores personas en que se
desarrollen competencias para un mejor desempeño en su vida y a lo largo de
ésta. Teniendo como referente que Una “Competencia es la capacidad de
responder a diferentes situaciones, e implica un saber hacer (habilidades) con saber (conocimiento, así como la valoración de
las consecuencias de ese hacer (valores y actitudes)” Plan 2011.
Desde mi punto de vista una competencia es la responsabilidad de
ejercer una acción con desempeño idóneo e integral del ser humano.
El término competencia proviene del
mercado laborar y se entiende como lo competitivo, preparase mejor para competir. La misma etimología de competencia,
parece describir el sentido profundo de este enfoque. Competencia, proviene del
verbo latino –peto, es, ere– que significa pedir, ir en busca de algo, tratar de
llegar a un lugar o situación, tratar de conseguir algo, echarse sobre algo,
volar, atacar; a este verbo se le añade una preposición cum, que significa compañía, acompañamiento,
cerca de y que al castellano pasó como la preposición con, que genera la idea de establecer acción
conjunta
La competencia, conceptualizada a partir de su sentido etimológico, es
una exigencia impuesta a un sujeto,
exigencia que proviene de fuera: se refiere a “algo” que es solicitado que
cumpla una persona, “o cosa”, por alguien ajeno al sujeto mismo. De ahí que el
vocablo tenga como uso una expresión de rivalidad,
disputa o contienda; sin embargo en la educación toma la que se deriva del
latín competere, que quiere decir te
compete. Es decir no basta con tener conocimientos hay que saber usarlos con
responsabilidad y por consiguiente retomo textualmente de la lectura de
acepciones "El cambio de competitividad por competencia
posiblemente daría a los seres humanos el factor clave para integrar los
valores que en un futuro pueden definir a la humanidad". "Cuando se
es competente, ya no se ha de competir".
Es importante señalar los aportes
que el enfoque de competencias tiene en la perspectiva de los niños y jóvenes
entonces debemos reflexionar el tipo de ser humano que queremos formar, dado
que tenemos que tener una visión de que sociedad queremos para nuestros
descendientes, entonces es importante señalar los grandes desafíos que esto
aporta, y preguntarnos ¿hacia dónde dirigir la educación para formar verdaderos
seres humano en el siglo XXI? Y ¿cómo transitar de lo tradicional a la
modernidad, como insertar en un enfoque de competencias, una cultura en
valores, igualdad de oportunidades en un mundo globalizado? Estos
cuestionamientos y la lectura de los textos cambian mi perspectiva del
significado de competencia es un nuevo paradigma educativo y debemos
darle la tendencia humanista si queremos
preservar la propia humanidad y la
premisa de “el ser” y no
sólo “el saber y tener”.
Por último es importante señalar que el
enfoque tradicional y el de competencias si existen diferencias de una
pedagogía centrada en el contenido pasamos a una en donde los aprendizajes
deben ser centrados en los alumnos, de un rol del maestro expositor a uno de
guía, orientador, enlace, de un papel pasivo del estudiante a uno activo en la
construcción de su propio aprendizaje de tal manera que debemos cambiar
concepciones y dar uso a las tecnologías de la información y la comunicación
para fortalecer la práctica docente, de
asesoraría y directiva según corresponda. El ideal educativo en el enfoque de
competencias es prepararles para desempeñarse en la vida diaria y que resuelvan
problemas que se les presente. Transitar de contenidos memorísticos a los indicadores
de logro de los programas en cada nivel
que se traducen en aprendizajes esperados y los estándares curriculares. Pasar
de una evaluación centrada en los resultados importa sólo la calificación
numérica a una evaluación formativa en la que los procesos también son
importantes y que se da de manera permanente partiendo de una evaluación
diagnóstica y también se considera la evaluación1 sumativa, por los
momentos en que se realizan y por los participantes es la autoevaluación
(valoras sus propios procesos de aprendizaje; coevaluación ( valorar los
procesos de sus compañeros y aprender juntos) y la heteroevaluación dirigida y
aplicada por el docente para valora su práctica docente.
1Plan de
Estudios 2011.
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